ANÁLISIS-Brasil disfruta fin de su sequía, selecciones sacan cuentas rumbo a eliminatoria y nueva Copa América

RÍO DE JANEIRO, Brasil (Reuters) – Sólo un día después de que Brasil se proclamó campeón de América tras una larga sequía para el gigante sudamericano, las selecciones del continente ya sacan cuentas de lo que pasó en la tierra de la samba con miras a los próximos importantes desafíos.

En el horizonte de la región, se ven el inicio de las eliminatorias al Mundial Qatar 2022 y también la Copa América Colombia/Argentina 2020. Es decir que, en el plazo de un año desde ahora, habrá mucho en juego.

Tras doce años, Brasil vuelve a reinar en el subcontinente. No es sorpresa: más allá de que en Rusia 2018 no logró meterse entre los cuatro primeros, la “Verdeamarela” recuperó su color futbolístico desde la asunción de Tite, quien la llevó a ganar las eliminatorias pasadas y la pone ahora en la “pole position” para la largada de las próximas, en marzo.

El “Scratch” no brilló, pero lució sólido. Fue un campeón indiscutible. Se dio el lujo de mantener la tradición –se coronó las cinco veces que organizó la Copa América- sin contar con el lesionado Neymar. Más aún, el desafío de Tite en caso de permanecer en el cargo –el técnico muestra cierta insatisfacción con la dirigencia- será cómo insertar al astro del PSG sin resentir el buen funcionamiento colectivo logrado.

La Copa América dejó para Brasil algunas buenas noticias, que llevan los nombres de Gabriel Jesús, Everton, Roberto Firmino, Arthur, el mismo Richarlison, todos ellos claves en la consagración. Además de las confirmaciones de Alisson, Casemiro y el veterano capitán Dani Alves, elegido el mejor jugador del certamen.

El subcampeón Perú, en tanto, se quedó con las ganas de un “Maracanazo”, pero sus jugadores volvieron a casa como héroes.

De la mano de Ricardo Gareca, el equipo se reinventó tras la goleada que le infligió Brasil en primera ronda y alcanzó su primera final de Copa América en 44 años. Las eliminaciones a Uruguay y a Chile, permiten avizorar que Perú tiene con qué respaldar su ambición de clasificar a su segundo Mundial en fila.

Argentina es un “lío”. Y no se trata meramente de un juego de palabras con el nombre de Lionel Messi. La “Albiceleste” terminó tercera después de un inicio muy preocupante y con el correr del torneo logró cierto afianzamiento como equipo. Lautaro Martínez, Rodrigo de Paul, Juan Foyth –a futuro-, Leandro Paredes mostraron sus virtudes, y Sergio Agüero, con dos goles, exhibió su vigencia.

La parte del vaso medio vacío es que Messi estuvo lejos de su versión superlativa (completó un certamen discreto, en el que convirtió un solo gol, de penal) y que Argentina sigue sin tener un proyecto a mediano y largo plazo. El novato entrenador Lionel Scaloni, muy criticado por sus errores tácticos y por sus cambios, sin embargo, se hizo acreedor a la certeza de que su “interinato” durará al menos hasta diciembre.

Luego de las polémicas decisiones arbitrales en su derrota contra Brasil en semifinal, los argentinos se aunaron en torno al discurso de que fueron “sacados” de la final.

Messi declaró a “lo Maradona” contra la Conmebol -la tildó de “corrupta” y que el certamen estaba “armado” para que lo ganara Brasil- y quedó en el ojo de la tormenta: al menos se perderá el primer partido de eliminatorias por su expulsión ante Chile, aunque la sanción a la estrella del Barcelona podría ser aún más dura debido a sus acusaciones.

Por su lado Chile arrancó la copa mostrando sus credenciales de bicampeón, pero se fue quedando sin combustible y debió conformarse con el cuarto puesto. La “Roja” presentó el plantel con mayor promedio de edad, y el entrenador Reinaldo Rueda deberá profundizar una renovación que en Brasil 2019 dejó una revelación, el volante Erick Pulgar, y varias dudas.

AL DEBE

¿Qué otras selecciones dejaron su impronta en el certamen? Colombia sin dudas fue una de ellas. El equipo de Carlos Queiroz ganó sus tres partidos de la ronda inicial –incluido el choque con Argentina-, pero luego no pudo sortear el escollo de cuartos.

Los “cafeteros” tienen jugadores en cantidad para ser animadores de la próxima Copa América, que los tendrá como coanfitriones, aunque todavía adeudan exhibir el “plus” necesario para llegar más lejos en un torneo.

Uruguay también “pintaba” para candidato hasta los cuartos con Venezuela. Entre la solidez de su defensa y la gran potencia de su ataque, el “Maestro” Oscar Tabárez precisa encontrar un mediocampo que le garantice equilibrio y mayor creación de juego. En tanto, la “Vinotinto” de Rafael Dudamel se metió entre los ocho mejores y otorgó muestras de que, si su proyecto tiene continuidad, no es una locura pensarla en Qatar 2022.

Paraguay se despidió del torneo en cuartos sin siquiera una victoria, más allá de lo auspicioso de sus empates con Argentina y Brasil, y de las buenas actuaciones de Miguel Almirón: da la impresión de que el nuevo proceso que encabeza el DT argentino Eduardo Berizzo atravesará momentos turbulentos.

Algunos escalones por debajo de las demás figuraron la selección de Ecuador de Hernán “Bolillo” Gómez y la de Bolivia, al mando de Eduardo Villegas. Ambas resultaron eliminadas en primera ronda junto a los invitados Japón, que con un equipo “mixto” entregó señales positivas, y Qatar, con mucho por madurar todavía, más allá de sus buenas intenciones.

Editado por Manuel Farías

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