Not done yet! Este es el comienzo para STL FC.

Saint Louis FC cayó 4-0 contra Orange County en los cuartos de final de la conferencia oeste del United Soccer League. Para muchos equipos caer en la primera ronda de la postemporada no significa mucho y puede ser hasta un fracaso pero para este equipo es un triunfo moral y es el comienzo de un proceso que debe llevar al equipo a ser uno de los mejores de la liga.

Sobre el partido no tengo mucho que decir. Fue un partido para el olvido que se acabó muy pronto con el gol tempranero de Orange County  y la expulsión de Tony Walls. Aunque los dos duelos de temporada regular terminaron en empate, Orange County terminó la temporada muy bien e hizo lo suficiente para lograr el primer puesto de la conferencia. No era una tarea fácil y nada le salió bien al equipo de la flor. La victoria de Swope Park contra Sacramento me hace pensar que ese hubiera podido ser Saint Louis si se hubiera logrado la victoria en la última fecha. Igual no se dieron las cosas y el desenlace hubiera podido ser el mismo contra Sacramento. Las derrotas dolorosas son parte del proceso y habrá lecciones de esta experiencia que le ayudarán al equipo y a los jugadores a seguir creciendo y estar mejor preparados para la próxima oportunidad.

Hablando de la temporada regular, fue una temporada de dos mitades: Una mitad con muchas bajas por lesión y con el equipo teniendo problemas para encontrar el gol y otra mitad con casi todo el equipo saludable, buen juego y buenos resultados.

La primera mitad comenzó bien con tres victorias, tres empates y una derrota en los primeros siete partidos. Pero llego el mes de mayo y derrotas contra LA Galaxy, Colorado Springs y Phoenix y dos empates contra Portland y Orange County dejaron al equipo fuera del grupo de los ocho clasificados a la postemporada. La lista de lesionados seguía creciendo a tal punto que en el partido contra Phoenix solo había 16 jugadores disponibles para el partido, situación que fue común en varios de los siguientes partidos. Phoenix dominó ese partido e hizo ver mal a el local en el que para mi fue tal vez el peor partido de la temporada para STL FC.

Junio comenzó con dos victorias contra Swope Park y Tulsa y se venía el esperado duelo contra el líder Real Monarchs en condición de local. Fue uno de los mejores partidos de STL FC pero el gol nunca llegó y Monarchs se llevó la victoria con un penal polémico y que para muchos no fue penal. Después vinieron empates con Sacramento y Rio Grande y una derrota al comienzo de Julio contra Las Vegas que en ese momento era rival directo para la clasificación a la postemporada. Después de la derrota con las Vegas venían dos partidos importantes contra Orange County y Reno, equipos que estaban en la parte alta de la tabla. No perder era necesario para mantener las posibilidades de llegar a la postemporada. Contra Orange County se logró remontar dos veces y a pesar del empate, se iban dos puntos más en condición de local. El siguiente duelo era en condición de visitante contra Reno que con dieciséis fechas invicto y en un gran momento, hacia ver lejana la posibilidad de lograr un resultado positivo. Finalizando el primer tiempo Reno marcó el primero y la victoria se veía lejos. Wall Fall logró el empate al minuto 74 y cuando parecía que STL FC volvería a casa con un punto, llegó una jugada en el área en la cual el capital Sam Fink envió el balón al arco de Reno para lograr una victoria importantísima para el equipo. Tres puntos de oro que fueron el comienzo de la segunda mitad.

La victoria contra Reno fue el punto de partida de esa segunda mitad de la temporada en la que el equipo logró muy buenos resultados, haciéndose muy fuerte en condición de local y solo perdiendo tres partidos de los últimos quince. También fue un buen golpe anímico para el equipo y le confirmó a los jugadores que podían ganarle a cualquiera. Se terminó esa segunda parte de la temporada con un balance de nueve victorias, tres derrotas y tres empates y se vio una cara diferente en este equipo a medida que jugadores lesionados como Wall Fall, Tony Walls, Austin Martz,  y Kadeem Dacres volvíeron a estar saludables y a disposición del técnico Anthony Pulis. También llegaron al equipo Michael Cox, Austin Jepson y Tyler Polak lo cual le daba más armas al técnico Pulis para afrontar el final de la temporada que en varias ocasiones incluyo 3 partidos en el lapso de una semana. La temporada regular se terminó con un empate ante Oklahoma City con asistencia récord de seis mil aficionados al estadio Toyota. Ese punto fue suficiente para clasificar y el equipo logró el objetivo de clasificar a la postemporada.  El nuevo objetivo era ganar al menos un partido en la postemporada pero como ya sabemos, no se dieron las cosas. Las ausencias de Wall Fall y Kyle Greig en el juego decisivo se notaron mucho y la expulsión de Tony Walls cuando el partido ya estaba 1-0 hicieron la tarea muy difícil.

Se terminó la temporada con esa abultada derrota y las esperanzas de los aficionados de ver a su equipo en lo más alto se desvanecieron. Pero como lo dije al principio, esto es solo el comienzo. Tras tres temporadas sin postemporada y con cambios de directores técnicos y en la plantilla de jugadores, la directiva le apostó a un proyecto ambicioso con Anthony Pulis y como en años anteriores, el cambio del técnico trajo nuevos jugadores. Muchas de esas nuevas caras habían sido dirigidas por Pulis anteriormente y hasta jugaron con él y contra él cuándo todavía jugaba para Orlando City B. Varios venían de campañas exitosas con otros equipos. Cuando fue contratado, Pulis dijo lo siguiente: “Quiero que mis equipos jueguen con energía e intensidad. Quiero que pasen el balón pero con el propósito de avanzar hacia adelante y marcar goles. Eso comienza con solidez defensiva y una buena transición y garantizo el compromiso de mi parte y del cuerpo técnico para producir buenos resultados y juegos agradables para los fanáticos”. Se vio sólido el equipo en defensa desde el comienzo pero le costó lograr esa transición ofensiva en los primeros partidos. Con el paso de los partidos el equipo mejoró su volumen ofensivo y logró ejecutar la idea de Pulis tanto en defensa como en ataque. Los jugadores poco a poco se fueron acoplando con a la idea de juego y a jugar juntos y con el pasar de los partidos el equipo empezó a tomar forma.

Algo que me gustó de Pulis es que no se conformaba con los resultados y hasta cuando el equipo ganaba, era consciente que se debía mejorar. En varios partidos en los que el equipo jugó grandes primeros tiempos y se perdió en los segundos tiempos, Pulis fue el primero en reconocerlo en sus declaraciones al final de los partidos. Después de la derrota contra Orange County, el técnico Pulis dijo que estaba muy motivado para mejorar y que iba a trabajar muy duro de acá a la próxima temporada para asegurarse que el equipo tenga los elementos necesarios para que STL FC sea mejor en el 2019.

Los jugadores ahora se van a descansar de una larga temporada pero para el club y el general manager Jeremy Alumbaugh la temporada del 2019 comienza ahora. Hay una base muy buena que si se mantiene y se complementa con buenas incorporaciones podrían hacer el equipo mas fuerte y hacerlo un contendiente por el campeonato. Una nueva situación para el equipo que en temporadas anteriores prácticamente tenía que empezar desde cero. Ahora la tarea para Alumbaugh es mantener esa base de jugadores lo cual podría ser una tarea difícil si otros equipos muestran interés en adquirir a algunos de los jugadores. Haber tenido una temporada en la que se cumplió el objetivo de clasificar a la postemporada, el ambiente y camaradería que se creó entre los jugadores, el gran ambiente que la afición trae a los juegos de local y el proyecto de Pulis juegan a favor y ojalá la mayoría se queden. Tal vez algunos se vayan pero lo importante es mantener la base y construir desde ahí.

Por último, quiero hacer una mención especial a los St. Louligans por el apoyo incondicional que le han dado al equipo. Antes del partido contra Orange County, enviaron video mensajes de apoyo a cada uno de los jugadores. El domingo a pesar de la eliminación, muchos sacaron tiempo y recibieron a los jugadores cuando regresaron del viaje a California. Un gran detalle que demuestra lo especial que esta afición y que Saint Louis es una ciudad futbolera.

Se terminó el fútbol para Saint Louis en este 2018 pero se comienza a construir para el 2019 y los próximos años.  Vamos STL FC!

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